Nosotros, los ministros de Asuntos Exteriores de España, Australia, Bélgica, Croacia, Chipre, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Portugal, Eslovenia, Suecia, el Reino Unido e Irlanda, solicitamos que se incluya al Líbano en los esfuerzos regionales de distensión e instamos a todas las partes a que trabajen en pro de una solución política duradera. La prolongación de la guerra en el Líbano pone en peligro la actual distensión regional, que hemos acogido con satisfacción y que debe ser respetada plenamente por todas las partes.
Damos la bienvenida a la iniciativa del presidente Aoun de iniciar negociaciones directas con Israel y la aceptación por parte de Israel de iniciar las conversaciones facilitadas por Estados Unidos. Hacemos un llamamiento a ambas partes para que aprovechen esta oportunidad. Las negociaciones directas pueden allanar el camino para lograr una seguridad duradera para el Líbano e Israel, así como para el conjunto de la región. Estamos dispuestos a apoyarlas. Por lo tanto, hacemos un llamamiento a todas las partes para que reduzcan de manera urgente la tensión y aprovechen la oportunidad que ofrece el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
Condenamos en los términos más enérgicos los ataques de Hezbolá contra Israel, que deben cesar de inmediato. Asimismo condenamos en los términos más enérgicos los masivos ataques israelíes contra el Líbano lanzados el 8 de abril, y que, según la información más reciente facilitada por las autoridades libanesas, causaron la muerte de más de 350 personas y dejaron más de 1.000 heridos. Los civiles y las infraestructuras civiles deben protegerse conforme al derecho internacional humanitario.
Condenamos, asimismo, en los términos más enérgicos los ataques contra la FINUL y reiteramos que debe garantizarse en todo momento la seguridad de los efectivos de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
Expresamos nuestra plena solidaridad y nuestro firme apoyo al pueblo y a las autoridades libanesas. Estamos dispuestos a prestar ayuda de emergencia al más de un millón de personas desplazadas en el Líbano, en coordinación con el Gobierno libanés.
Reafirmamos la importancia de respetar la integridad territorial y la soberanía del Líbano, así como de aplicar íntegramente la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Seguiremos apoyando al Estado libanés para que ejerza su plena soberanía sobre todo el territorio libanés. En este contexto, encomiamos la decisión del Gobierno libanés de prohibir las actividades militares de Hezbolá, así como su decisión de reforzar la plena imposición de la autoridad estatal sobre Beirut y de tener el monopolio exclusivo de las armas, y alentamos su aplicación pronta y plena.
—TRADUCCIÓN NO OFICIAL—